Cadenas de cines mexicanos buscan conquistar Estados Unidos

Desde la masificación de los servicios de internet, los complejos de cine han visto caer sostenidamente su flujo de clientes. Esto se debió en un comienzo a la piratería, que competía en forma desleal con los lanzamientos oficiales, pero en la actualidad se debe también a los servicios legales de streaming de películas, que permiten a los usuarios disfrutar de títulos tanto antiguos como nuevos lanzamientos, por una cuota mensual reducida. Como consecuencia de esto, las compañías dueñas de las principales cadenas de cine han buscado distintas formas de atraer a un público desencantado con los altos precios de las entradas de las funciones.

Es así como surgieron las primeras cadenas de salas de lujo, que brindan, junto con la proyección del film, una serie de servicios complementarios con el objeto de satisfacer al máximo las necesidades de los cinéfilos. Cinépolis y Cinemex son dos de las empresas mexicanas más destacadas en este rubro, que proveen una

atención VIP exclusiva para los espectadores más exigentes. Una amplia oferta gastronómica y de bebidas, además de la asistencia del personal con solo presionar un botón en la butaca, son algunas de las prestaciones que estas compañías brindan a sus clientes, con un precio base por ticket que duplica al de las salas convencionales.

El mercado de los Estados Unidos se encuentra ya saturado de cines tradicionales, es por eso que la intención de los empresarios mexicanos es irrumpir con su propuesta premium a precios más competitivos que los actualmente ofrecidos en el país vecino. Se espera que con la diversificación de los servicios hogareños “on demand” por internet, la función de los complejos se limite a brindar este tipo de opciones para espectadores de gran poder adquisitivo, como la única forma de garantizar un beneficio y retorno acorde a la inversión realizada, y los grandes costes de mantenimiento asociados a las salas.