El largometraje animado más esperado del cine mexicano por fin verá la luz en la gran pantalla, “Ana y Bruno” del productor Pablo Baksht y el director Carlos Carrera, termina su extenso camino de 13 años de elaboración para llegar a los cines el 31 de agosto de este año.

La cinta cuenta la historia de una niñ, Ana, quien, junto a un grupo muy especial de amigos imaginarios, encabezados por el peculiar Bruno, buscan salir de una institución mental para ella y su mamá, por lo que emprende una aventura de búsqueda de su padre.

Aunque espera la aceptación del público, “Ana y Bruno” ya ha alcanzado el visto bueno de los especialistas en cine de animación, y es que la película fue reconocida como Mejor Largometraje de Animación Iberoamericano de los premios Quirino de este año, entregados en Santa Cruz de Tenerife, España. Estos premios fueron creados precisamente para exaltar a los mejores trabajos en animación de Iberoamérica.

El cine mexicano tiene grandes expectativas en el cine de animación de la mano de excelentes creadores como Carlos Carrera y Pablo Baksht, quienes abrió las puertas al género en el Festival de Cannes de 1994 con el premiado con la Palma de Oro a Corto Animado “El héroe”.

El proyecto de la ahora también galardonada “Ana y Bruno” fue inicialmente presentado al afamado director mexicano ganador del premio Oscar 2018 por “La forma del agua”, Guillermo del Toro, quien se tomó mucho tiempo para pensarlo por lo que el puesto le fue entregado al no menos talentoso Carlos Carrera, comentó el productor Baksht luego de recibir el reconocimiento en España.

Con un presupuesto de 104 millones de pesos mexicanos, es la cinta animada más costosa en la historia de México y cuenta con las voces de Regina Orozco, Silverio Palacios y Damián Alcazar.